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Bicentenario nacimiento de prócer Francisco del Rosario Sánchez


Palabras de la honorable presidenta Lucía Medina Sánchez, en ocasión de la celebración del Bicentenario del Patricio Francisco del Rosario Sánchez

Honorable Lupe Núñez, Vice-presidente de la Cámara de Diputados

Honorable William de Oleo, Gobernador Civil provincial

Honorables secretarios del Bufete directivo de la Cámara de Diputados, Ángela Pozo y Juan Julio Campos

Honorables Diputados (as) aquí presentes

Honorable Hanói Sánchez, Alcaldesa Municipal

Honorables autoridades civiles y Militares aquí presentes

Distinguido historiador José Chez Checo

Invitados especiales

Miembros de la Prensa

Público en general

Señoras y señores:

Durante todos estos días en que el Estado y el Gobierno dominicano han establecido y oficializado como el Mes de la Patria, y que desde la Cámara de Diputados hemos nucleado como el trimestre más simbólico para celebrar la Patria Dominicana, tocando hasta el estremecimiento la identidad patriótica nacional: el 26 de enero con el natalicio del patricio Juan Pablo Duarte, el 25 de febrero con el natalicio del Patricio Matías Ramón Mella, el 27 de febrero con el nacimiento de la República Dominicana, y el 9 de marzo con la inmensa significación patriótica del Bicentenario del natalicio del patricio, Padre Fundador de la República, y dos veces prócer de la nación, el inconmensurable Francisco del Rosario Sánchez, caído en esta tierra por la vil metralla de la traición.


Viajando mi memoria por la dimensión revolucionaria, patriótica y nacionalista del prócer Francisco del Rosario Sánchez, herido cobardemente en El Cercado, y fusilado de manera ruin en apenas metros de aquí, donde diputados y diputadas de la República, hemos convocado a los habitantes de San Juan, junto a sus autoridades civiles y militares, para rendirle tributo a su gloria, a su coraje y valentía como soldado. Pienso y reflexiono que ningún metal, podrá ser tan pesado como la sangre de un mártir derramada en nombre de su patria, marcándose en el corazón de cada dominicano, y más en los corazones de cada sanjuanero, el orgullo y la memoria eterna de un hombre que pagó con la vida, su pasión y ardoroso amor por la naciente República Dominicana.


Y pensar que este hombre, ejemplo que debía multiplicarse como soles en el seno de la sociedad de nuestro tiempo, en su calidad de guerrero indomable, con apenas 44 años al morir, su temprana juventud para un hombre con la capacidad visionaria de levantar su pueblo desde las perspectivas de un sentimiento de unidad revolucionaria, forjada en los ideales de construcción de una nación libre y soberana, cayó aquí, tan cerca de nosotros, preservando impoluta su templanza y su grito de guerra permanente contra la anexión y la denuncia traidora de Pedro Santana, pasaje histórico así descrito en el Manifiesto suscrito por nuestro Francisco del Rosario Sánchez el 20 de enero de 1861.


En correspondencia con el rol institucional de Representación Constitucional, es que en la Cámara de Diputados hemos traído a San Juan de la Maguana, en calidad de conferencista invitado al prestigioso historiador José Chez Checo, Miembro de Número de la Academia de la Historia, y autor, junto a la connotada historiadora Mu Kien Adriana Sang Ben, actual Presidenta de la Academia Dominicana de la Historia, de la publicación “Historia de la Cámara de Diputados”, editada en seis volúmenes de 800 páginas cada uno. Sea bienvenido don José Chez Checo a esta tierra donde flamean la llama y el corazón eternos del patricio Francisco del Rosario Sánchez, en cuyo honor nos congregamos aquí para rendirle tributo por siempre a sus acciones, fervor patriótico y a sus hazañas revolucionarias.


Basta pensar que el pueblo dominicano de nuestro tiempo, no solo en la escena de la conmemoración del Bicentenario del Natalicio de este Padre Fundador de la República, debería asumirlo como uno de sus ejemplos más luminosos para sembrar, multiplicar y cultivar los ideales de libertad, soberanía, justicia social y humildad de ser, porque este mártir tan cercano a los sanjuaneros, supo cohesionar cada uno de sus pensamientos, cada una de las fuerzas que impulsaron sus ideales y cada una de sus tácticas y estrategias militares junto a sus camaradas nucleados en la sociedad secreta La Trinitaria, hermanados a los padres fundadores de la República Juan Pablo Duarte y Matías Ramón Mella, para poder lograr los sueños de la Independencia Nacional y libertad del pueblo dominicano.


Diputadas y diputados, los he convocado aquí, al Municipio de San Juan de la Maguana, para que bajo la atmósfera y aliento de la tierra que abonó el patricio con su sangre derramada, nos sirva a todos los convocados este día para que reflexionemos sobre el compromiso histórico que tenemos cada uno de nosotros como legítimos y auténticos representantes del pueblo dominicano en defender palmo a palmo, pulgada a pulgada, cada uno de los límites que definen la categoría de nación que nos nombra República Dominicana; porque esa condición geográfica y política se ha suscrito y levantado sobre la sangre, la memoria y el amor de tantos hombres y mujeres, que como los Padres Fundadores Duarte, Sánchez y Mella, al solo mirar su paso por la historia, advertimos que la inmensidad de su grandeza estuvo conducida y potenciada por la conjugación sincera del amor y compromiso con la Patria.


Así como ellos comprometieron sus vidas, bienes y familia para proclamar la Independencia y construir la Nación, así les pido yo, su amiga, su diputada amiga, para que nos comprometamos hasta el riesgo si fuere necesario, para defender las conquistas democráticas que desde ese primer gobierno de 1963, en que la República Dominicana conoció con ilusión las primeras simientes de la democracia representativa, así también nosotros seamos capaces de avizorar los momentos en que está en riesgo o herida de muerte.


En un momento en que el mundo se muestra complejo, difuso y nebuloso, así definido por la geopolítica internacional donde prima la guerra sin declaración de guerra, y donde priman el individualismo, la hipocresía, la banalidad y la deshu-manización social, yo les invito y extiendo esta invitación a todo el pueblo dominicano para que el espíritu trinitario, la oración, el compromiso y el ejemplo que nos legaron estos hombres y mujeres lo potenciemos para cubrir con esa gracia el presente y el futuro de la sociedad dominicana.


No estoy hablando del accionar de partidos políticos o núcleos sociales, religiosos o empresariales, no, hablo de asumir compromisos de conciencia crítica abierta, partiendo del principio sociológico de que levantar una nación y construir ciudadanía política de calidad no se logra apostando a tiempos pasajeros, no se logra con aplausos que se evaporan; se logra trabajando dominicano por dominicano, ciudadano por ciudadano, pueblo por su pueblo, y apostando desde esa perspectiva a la salud de la República Dominicana.


Mi propósito en esta hora no es gritar, tampoco llorar, es más bien, clamar porque juntos sigamos la ruta marcada por Francisco del Rosario Sánchez, proclamado primer presidente de la República en su condición de presidente de la Junta Gubernativa de 1844; la ruta del hermano de la luchadora Socorro Sánchez y sobrino de la insigne activista trinitaria María Trinidad Sánchez.


Hablo de que entre ustedes y nosotros y los líderes de todos los partidos políticos del país, asumamos desde el Congreso Nacional, y en concreto desde la Cámara de Diputados, compromisos reales y sinceros por el bienestar de nuestros campesinos y defensa de nuestras riquezas naturales; defensa de la equidad de género y la no violencia contra las mujeres, pero sobre todo abrazados a la pureza de hombres como el Patricio Francisco del Rosario Sánchez, que supieron y fueron capaces de comprometer su destino y responsabilidad política para servir al pueblo dominicano con dignidad, con honradez, y bajo la responsabilidad de construir una nación donde fuera capaz de convivir con toda su gloria y toda su historia.


Bienvenidos diputados y diputadas, e invitados especiales, y con ustedes proclamando juntos YO SOY LA BANDERA DOMINICANA, porque así y no de otra manera, deberíamos pensar cada uno de los nacidos en este nuestro país, nuestra tierra, REPÚBLICA DOMINICANA.


¡Viva el Patricio Francisco del Rosario Sánchez, Prócer, Mártir, General de División y Trinitario Fundador de la República!


Muchas gracias.

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